Filtración (parte IV). Filtración química

Medicaciones, acumulación de materia orgánica. toxinas liberadas por algunos peces e invertebrados, sustancias volátiles externas… son muchas y diferentes las sustancias que pueden acumularse en disolución en el agua de nuestro sistema de acuarios o acuicultura. Esta variedad de sustancias forma parte de la composición del agua, al igual que el resto de sales inorgánicas, y como no, pueden tener efectos perniciosos para nuestros inquilinos si la concentración de las mismas supera un valor umbral. Cuando la ocasión lo requiere y extraer estas sustancias del agua se convierte en una necesidad existen dos métodos fundamentales como el cambio de agua y el uso de absorbentes o ligantes químicos. En el caso de los cambios de agua, el elevado coste que puede suponer realizarlos cuando de aguas especiales se trata (como es le caso de los acuarios marinos). También los cambios de agua poseen una serie de inconvenientes a valorar, como la producción variaciones de calidad de agua a veces muy abruptas e intermitentes, modificación de toda la paramétrica bioquímica del agua, eliminación de organismos beneficiosos y necesarios, correcciones de valores no lineales que implican aumentar el tamaño del cambio de agua a medida que nos acercamos al valor deseado, la a veces inoperatividad del cambio por el excesivo volumen a cambiar, … Todo ello justifica la necesidad de eliminar selectivamente alguna sustancia disuelta sin alterar el resto de la composición química del agua. Es aquí donde entra en juego la llamada filtración química, la cual está constituida por diferentes materiales (coagulantes, floculantes, resinas o carbón activo) cuyas propiedades químicas permiten retirar selectivamente sustancias disueltas en el agua:

Carbón activo.

Carbón activo; se trata de un carbón vegetal que ha pasado por un tratamiento especial, no es carbón de barbacoa si alguno se lo ha preguntado alguna vez. Es sin duda el material de filtración química más usado en el mundillo del mantenimiento de instalaciones de acuicultura y acuarios. Este material multiusos presenta una porosidad tan fina que es capaz de retirar compuestos tales como pigmentos, medicamentos, clorados, y una multitud de sustancias orgánicas diferentes, proporcionando una gran claridad al agua en muy pocos minutos. A la hora de usar carbón activo, hay que asegurarse de que éste sea de gran calidad, pues durante en el tratamiento de activación de estos se suelen usar sales fosfatadas que, si no son eliminadas correctamente por el fabricante, pasan al acuario, creando problemas de proliferación de algas nocivas. Normalmente, una carga de carbón dura aproximadamente un mes, (unas 4 semanas o menos), dependiendo de la suciedad acumulada… Su uso puntual está muy extendido, aunque algunos lo usan de forma continua o en semanas alternas, todo depende de las necesidades del sistema. Antes de su uso es recomendable darle un pequeño lavado con agua dulce para eliminar el exceso de cenizas y micropartículas.

Dos tipos de resinas diferentes para la extracción selectiva de fosfatos

Resinas; Son materiales filtrantes capaces de ligar específicamente sustancias tales como fosfatos y silicatos, amén de otros compuestos y sales como sustancias orgánicas, carbonato de calcio… Entre las resinas más usadas están las destinadas a eliminar del agua fosfatos y silicatos. Suelen tener dos bases: alumínicas (son resinas de rápida absorción y colapso, por lo que se usan en tratamientos de choque para disminuir niveles de silicatos y/o fosfatos altos), por otro lado están las férricas, resinas de absorción más lenta y duradera, por lo que se suelen usar como filtración constante y así controlar los niveles de fosfatos. Algunas de estas resinas pueden ser regeneradas tras su uso, aunque lo recomendable es desecharlas una vez que su actividad se haya neutralizado.

Zeolitas.

Zeolitas; son un tipo de rocas químicamente muy activas con grandes capacidades de absorción química de sustancias orgánicas disueltas. Este material pétreo es muy utilizado en sistemas que demandan bajas concentraciones de nutrientes en el agua y también durante el transporte de algunos animales.

Coagulantes y floculantes; Son sustancias generalmente en disolución al contacto con el agua y algunas sustancias disueltas en ella tienen la capacidad de polimerizar en una masa gelatinosa que posteriormente precipitara. Junto al coagulo se retirará del sistema aquellas sustancias atrapadas en la matriz gelatinosa. La eliminación de turbidez causada por sedimentos y bacterias en suspensión, así como fosfatos, son los principales motivos que llevan a usar floculantes.

Pequeño filtro de mochila en funcionamiento.

El lugar ideal para ubicar esta filtración química es en un filtro independiente a continuación del filtro biológico. Los filtros de mochila y filtros internos, a los que se sustituye la esponja que suelen traer por la carga de resinas, son los más adecuados para esta función. El uso de filtros accesorios es siempre de gran ayuda para poder cambiar o eliminar con facilidad las cargas filtrantes sin alterar el filtro biológico. A diferencia de las resinas sólidas para cuyo uso se utilizan calcetines y mallas especiales, los floculantes se vierten directamente en el agua. El uso de una filtración mecánica y sifonados será necesario para retirar del sistema los desechos precipitados por el producto.

Existe en el mercado muchos productos específicos para acuarios e instalaciones de acuicultura por lo que una simple charla con tu tendero de confianza será suficiente para adquirir el más adecuado para sus necesidades.

Un saludo y hasta el próximo artículo.

Juan Jose Diaz

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